Hay una parte de mi en cada pequeña cosa que hago.

Yo era diseñadora de moda hasta que un pequeño bebé entro a formar parte de mi vida. Todo cambió desde aquel preciso instante en que me miró. Todo mi poder creativo se llenó entonces de algodones de azúcar, globos de helio y tonterías varias. Desde ese preciso instante, ya no quedaba tiempo para el intenso trabajo del textil y lo dejé todo por cuidar de esa cosita tan bonita a la que quiero con locura.

Ahora dedico mis mañanas a vaciar de mil ideas mis pensamientos. A crear detalles bonitos para mis clientes, invitaciones creativas y mil detalles más, para poder contribuir así, a transmitir un poquito de felicidad. Porque lo bello siempre alegra, siempre transmite, o al menos a mí, una profunda enamorada de la delicadeza y el buen gusto.

Quisiera poder compartir contigo la cantidad de ideas que se agolpan en mi mente sin cesar y poder dar forma  a tu boda soñada, a tu cuento de hadas… A ese sorpresón que preparas a tu madre para su 60 cumpleaños, a la comunión de tu peque, a la presentación de tu bebé en sociedad o a ese encuentro de empresa con el que quieres transmitir saber hacer.

Déjame formar parte de tus momentos y los haré más especiales aún si cabe.